SEGUIMOS PROTEGIENDO LA MAGIA DEL CHINYERO EN SU 108 CUMPLEAÑOS

Los Agentes de Medio Ambiente cuidan y vigilan con cariño la huella de la última erupción volcánica de Tenerife, un paisaje extraordinario declarado reserva natural que cumple este sábado 108 años.

El 18 de noviembre de 1909 tuvo lugar en el municipio de Santiago del Teide la última erupción volcánica que ha tenido lugar en Tenerife, y que originó el Volcán Chinyero y su entorno, declarado posteriormente como Reserva Natural Especial. Este sábado se cumple su 108 aniversario.
Los Agentes de Medio Ambiente del Cabildo Insular de Tenerife son los encargados de velar y garantizar el adecuado estado de conservación de todos los espacios naturales protegidos de la isla, incluyendo esta joya geomorfológica y este maravilloso paisaje volcánico. Pero tú puedes ayudar a conservar este lugar y preservar sus valores naturales. Por ello, desde el Cuerpo de Agentes de Medio Ambiente se pide a los usuarios del espacio que circulen por los senderos y pistas habilitadas y señalizadas, recordando que el acceso a los conos volcánicos está prohibido por motivos de conservación, ya que constituyen zonas de exclusión de la Reserva. Asimismo, se pide que se disfrute de este maravilloso entorno del Chinyero sin dejar restos de ningún tipo, cuidando con esmero los valores naturales del lugar. Las basuras y restos de actividad humana, no son bienvenidas.
Aprovechando esta efeméride, puedes acercarte al noroeste de la isla y conocer esta joya de la naturaleza, disfrutando de agradables senderos que discurren entre dos de los episodios eruptivos históricos que han sucedido en Tenerife: la erupción de Arenas Negras en 1706, que destruyó parte del pueblo y el puerto de Garachico, y la del Chinyero en 1909.

Nos encontramos ante un espacio de 24 kilómetros cuadrados de gran valor geológico, situado entre los municipios de Santiago del Teide, El Tanque y Garachico, donde podrás observar coladas recientes que conforman una visión única del vulcanismo histórico de Canarias. No pierdas la ocasión de observar los increíbles ecosistemas aerolianos donde las especies que lo habitan tienen como hándicap la ausencia de vegetación y que sortean nutriéndose de las partículas transportadas por el aire. La Reserva Natural es un verdadero laboratorio científico al aire libre, gracias a los distintos grados de colonización que presenta, siendo además una zona declarada como ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves). El Chinyero, con sus 1.560 metros sobre el nivel del mar no pasa desapercibido ante el visitante. Caminar por su entorno nos hace viajar a aquel 18 de noviembre de 1909 e imaginar como la tierra se abrió para vomitar lava durante diez días seguidos. Los Agentes de Medio Ambiente estamos para protegerlo y tu puedes ayudarnos a ello.

 

 

 

 

 

 

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